La Carga de la Brigada Ligera

¡Adelante, Brigada Ligera!
¡Cargad sobre los cañones!, dijo.
En el valle de la Muerte
cabalgaron los seiscientos.
¡Adelante, Brigada Ligera!
¿Algún hombre desfallecido?
No, aunque los soldados supieran
que era un desatino.
No estaban allí para replicar.
No estaban allí para razonar.
No estaban sino para vencer o morir.
En el valle de la Muerte
cabalgaron los seiscientos.
Cañones a su derecha,
cañones a su izquierda,
cañones ante sí
descargaron y tronaron.
Azotados por balas y metralla,
cabalgaron con audacia
hacia las fauces de la Muerte,
hacia la boca del Infierno
cabalgaron los seiscientos.
Brillaron sus sables desnudos,
destellaron al girar en el aire
para golpear a los artilleros,
cargando contra un ejército,
que asombró al mundo entero:
zambulléndose en el humo de las baterías
cruzaron las líneas.
Cosacos y rusos
retrocedieron ante el tajo de los sables.
Hechos añicos, se dispersaron.
Entonces regresaron, pero no,
no los seiscientos.
Cañones a su derecha,
cañones a su izquierda,
cañones detrás de sí
descargaron y tronaron.
Azotados por balas y metralla,
mientras caballo y héroe caían,
los que tan bien habían luchado
entre las fauces de la Muerte
volvieron de la boca del Infierno.
Todo lo que de ellos quedó,
lo que quedó de los seiscientos.
¿Cuándo se marchita su gloria?
¡Oh qué carga tan valiente la suya!
Al mundo entero maravillaron.
¡Honrad la carga que hicieron!
¡Honrad a la Brigada Ligera,
a los nobles seiscientos!”
Lord Alfred Tennyson
Difícilmente en nuestro mundo actual debiéramos enfrentar una situación similar a la sufrida por la Brigada Ligera durante la guerra de Crimea; sin embargo en nuestro diario vivir; muchas veces ponemos a prueba nuestro valor.
Tener valor significa actuar aún a pesar del miedo; muchas veces dejamos que el miedo nos domine; en situaciones tan simples como solicitar un aumento de sueldo que merecemos; enfrentar a una pareja que no nos respeta como se debe, o sencillamente en hacer las cosas que queremos hacer pero por el miedo a que dirán las dejamos de lado.
Tú tienes el valor suficiente para hacer de tu vida aquello que deseas; pero solo si te das cuenta de cuánto vales; te has preguntado alguna vez ¿Cuál es tu valor?
Si lo has hecho, ¿tu respuesta fue suficiente para verte de otra manera y motivarte a cambiar tu vida?
Empieza hoy a darte el lugar que te mereces; yo sé que tú vales y que puedes lograr lo que quieres, aún cuando aveces tú mismo dudas de tu valor.