La mayoría del tiempo las personas no viven el presente preocupados por el futuro o el pasado, a los que les preocupa el futuro es más lógico aunque no productivo. Sin embargo aquellos que se preocupan por su pasado, tiene problemas serios.
Verás cuando te enfocas solo en el futuro, no estás viviendo tu presente; pero en cierta manera estas visualizando lo que vendrá luego así que no es tan pernicioso.
Sin embargo cuando te enfocas en tu pasado, no puedes cambiar nada, puedes aprender del pasado, pero una vez aprendida la lección deja atrás toda preocupación sobre ese tema.
El presente es el único momento en el que debes enfocarte; el ahora hace que seas más productivo, que aprendas más fácilmente y que tu futuro sea menos preocupante.
Presente = Ahora, Regalo, Espectador
Te has preguntado alguna vez porque la palabra presente significa tres cosas tan diferente:
- Ahora, que ocurre en este instante de tiempo.
- Regalo, dadiva que se entrega voluntariamente.
- Espectador, que observa con atención
En realidad no son cosas diferentes sino paradigmas diferentes del presente; así podemos aceptar cada instante de tiempo de nuestra vida como un regalo que se nos hace con el fin de que lo usemos a nuestro placer y conveniencia.
Ahora, es el tiempo en que está ocurriendo el presente, y somos espectadores partícipes de este momento.
Si analizas cada acción que haces durante un día te darás cuenta que la mayor parte de él no estás enfocado en lo que haces. Vives tu presente con un desfasaje temporal entre tu mente y tu cuerpo.
Viviendo fuera del presente
La mayoría de las personas se encuentran con gran estrés debido justamente a que su mente está trabajando en un tiempo diferente que su cuerpo.
Mientras que pensamos que vamos a hacer dentro de unos minutos o dentro de un año, estamos desenfocándonos del momento presente.
No quiero decir que planificar nuestro futuro este mal, por el contrario, es lo mejor que puedes hacer, pero no a costa de tu presente.
Tampoco puedes vivir en el pasado, muchas veces escucho la frase “antes las cosas eran mejores”, yo no lo creo, si revisamos la historia los avances científicos y tecnológicos de los últimos años han dado un mejor estatus de vida que el de tan solo 30 años atrás.
El que elijamos los mejores o peores momentos de nuestro pasado para recordar no nos deja buscar nuevos éxitos y alegrías, de forma que tampoco avanzamos. Vivir en el pasado implica vivir con miedo.
Por otro lado vivir solo en el futuro nos convierte en soñadores, y si bien hay pocos, de los sueños siempre debemos despertar; los grandes avances e inventos se han dado por soñadores.
El equilibrio entre pasado, presente y futuro
Cuando encontramos el equilibrio entre estos, seremos más productivos, lograremos alcanzar mayores éxitos y disfrutaremos de una vida más completa y feliz.
La forma en que aprendemos de nuestro pasado, aceptando lo que sucedió y perdonándonos por nuestros errores y perdonando a los demás por los suyos, nos libera y educa para hacer un mejor presente.
Trabajando en el presente con un plan de acción hacia nuestro futuro construye ese futuro que deseas; así si tu interés está en vivir muchos años y gozar de buena salud, debes ahora estar comiendo sano y hacer ejercicio.
Si quieres gozar de libertad financiera o éxito profesional, debes estar en este momento construyendo ese futuro.
Empieza a vivir hoy tu presente.