Creo sinceramente que la mejor forma de moldear hijos exitosos y optimistas es primero con el ejemplo y segundo educándolos siempre usando frases positivas y motivándoles a enfrentar retos para que el niño vaya desarrollando su autoestima y confianza para hacer frente a lo que se le presente en la vida.
Imágenes optimistas hacen niños optimistas
Nuestros cerebros funcionan con imágenes así que cuando un niño escucha la palabra NO su cerebro la elimina. Por ejemplo, si te digo que no pienses en una manzana roja, seguramente lo primero que viene a tu mente es justamente la imagen de esta fruta. Así que cuando le dices a un niño que no corra dentro de la casa en realidad le estas indicando a su cerebro lo opuesto.
Sería mejor decir “dentro de una casa se camina”
Motívalo, ámalo pero ponle normas y límites
Además en la educación de un niño debe haber amor pero limites y normas que rijan su correcta conducta y estimularlos a que hagan las cosas por si mismos; jamás decirle que es un inútil o incapaz de hacer algo.
Por el contrario debemos fomentar el deseo de probar cosas nuevas y motivarlos a pensar como pueden hacer para lograr aquello que desean, aún cuando se equivoquen y fracasen se les debe reconocer por el esfuerzo realizado y levantarles el ánimo, porque así verán que fracasar es parte de alcanzar el éxito y dejará de tener la connotación negativa que en el futuro es base para no intentar cosas “El miedo al Fracaso”
Debemos motivarlos a enfrentar el miedo, NO obligarlos a enfrentarlo, podemos ayudarle a enfrentarlo y no debemos dejar que lo ignore.
Juega y enséñale que puede reírse de sí mismo, y que todo tiene valor
Jamás te rías de él, ríete con él, así desarrollará el sentido del humor para que sea capaz de reírse de sí mismo, ayúdalo a desarrollar una alta auto-estima pero enséñale el valor de la humildad para que no se convierta en un egocéntrico y hedonista.
Enséñale el valor de las cosas, tanto de las materiales como de las espirituales, estimúlalo para pensar, leer y soñar eso le enseñará a ser creativo.
Juega con él todo lo que puedas porque es la mejor forma de aprender y déjalo ganar de tanto en tanto pero que se esfuerce para lograrlo, así probará el sabor del éxito y del fracaso a la vez que aprende a ganar y perder. Fomenta la auto-superación y no la competencia.